Cuando era tu Ángel

Etiquetas

, , , , , , , , , , , , ,

En la noche, cuando el sueño me quita el sueño, cuando pienso en lo hecho y en lo deshecho, cuando todo lo claro y luminoso se ensombrece, cuando el cansancio no me deja descansar, vienes y vas. En la nocturnidad te haces más evidente, y te veo mejor en la oscuridad, te apareces y presentas, y te acercas y alejas. Sucumbo a un delirio sin rumbo, que me zarandea y me aturde. Te intuyo intrusiva en mi descansar que no consigue llegar. Caes y te levantas a mi lado, y miro y ya no estás. Nítida te veía un instante antes, y te difuminas en cada segundo cuando intento tocarte. Como cuando las caricias que te hacía te erizaban la piel, encrespando todo el vello, y tú estremecida por el escalofrío, te retorcías y me pedías que parara, no podías aguantar ese suplicio que a la vez era placer, e intentabas alejarte un poco para no estar a mi alcance, para que mis manos, mis dedos, no pudiesen seguir rozando centímetro a centímetro cada poro de tu piel, que se me trasformaba en desierto por el que perderme, y sediento buscaba tu boca donde saciar mi avidez. Tu desnudez, me excitaba tanto que no podía esperar y el resto de mi cuerpo, ya no solo las palmas y las yemas, si no todos mis miembros iban al encuentro de la piel, epidermis de aromas tentadores, y humores ansiados, de delicias prometedoras, que cálida me trasportaba feliz por toda ella, con el deseo como guía y cicerone, para saber el camino por donde debía discurrir mi exploración y travesía, rastreando cada uno de tus movimientos, cada una de tus respuestas a mis actos, suaves y delicados, siempre entregados a ti. Y tú dada la vuelta, medio acurrucada como si quisieras poner tierra de por medio, como si darme la espalda fuese tu manera de huir, eras todo provocación y coquetería convirtiéndose esa huida en una falsedad, siendo en realidad la manera invitadora de mostrarme todo lo que querías compartir, para facilitarme el asedio que esperabas recibir, y yo sin dilación te envolvía con todo mi cuerpo como una cascara que te protegiese y quedabas cercada por todo mi yo, te abrazaba como si alas suaves y sedosas tuviese, y tu melena se hacía a un lado para dejar tu cuello libre para mis labios, que se deshacían en besos que volvían a hacer que tu piel se encrespase. Ya, mi sexo endurecido buscaba entrar en ti para un goce que habíamos prolongado y dilatado, y encontraba que era recibido por ti con afán, todo rociado ya con tus efluvios, que deseosos esperaban para mezclarse con los míos. Pero me hago consciente que esto no sucede, ni sucederá más, salvo en mi cabeza, cuando cada noche que insomne y turbado, sin el sosiego necesario para dormir, vuelvas otra vez como espectro y fantasma a revivir en mí, todos esos momentos, agazapados los dos en la cama, y después exhaustos, en los que nos prometíamos amor para el resto de los días. En esta vigilia, hechizado otra vez vuelvo a no entender nada, vuelvo a sentir este sufrimiento que me persigue por ese error que cometí, y que te hizo marchar, debo acostumbrarme a que jamás volverás, me quemaré en mi infierno a donde me mandaste. Caí de tu edén y dejé de ser para ti el ángel que con alas te abrazaba.

 

 

 

.     *Hoy ponemos la música de Danza Invisible para el texto de un ángel caído en desgracia, que recuerda aquel edén perdido.

El Ángel caído

 

.     **NA: Publicado originalmente el 25 de Abril 2012. Hoy recibe una nueva oportunidad.

La fiebre de tu veneno

Etiquetas

, , , , , , ,

Tu veneno me trae la fiebre, me la trae a la cama, empapo las sábanas, me hace hablar en voz alta, delirar, recordar que me abandonaste sin empezar, intoxicado por ti desde entonces me digo ojalá no te hubiese conocido. Tu silencio me clava una vez más tu presencia en mi cabeza, tu negativa a seguir conmigo, la renuncia a una vida juntos, me lacera. El instinto de supervivencia me dice que debo olvidar pero la soledad todo lo altera, tu veneno me trae la fiebre y el llanto. Busco refugio las horas que te recuerdo, y no lo encuentro, el aislamiento en el que quiero estar para no ver ni recordar no me surte efecto, vuelves y vuelves y no puedo más en esta habitación que se me torna claustrofóbica, donde la humedad de mi cuerpo lo cubre todo, el aire viciado se convierte en ponzoña que me arrastra hasta los infiernos de la locura, desvarío enajenado por lo acontecido, por no superar tu marcha, por pensar que fui el culpable, y ese mutismo tuyo me destruye, no soy persona, soy despojos, soy muñeco, soy trapo, mi mente engendra fantasías de regresos y retornos y reapariciones, que nunca llegan, que me lastiman mil veces, quiero olvidar y no puedo, quiero sentir algo que no sea dolor y no consigo descansar, la fiebre de tu veneno en mi cabeza está.

 

 

 

.    *Muchachito bombo infierno y Bebe nos ayudan con su música a entender este veneno que se nos inocula silenciosamente y nos lleva al borde del abismo.

Ojala no te hubiera conocido nunca”             “Tu silencio

              

 

.     **NA: Publicado originalmente el 29 de Enero de 2012. Hoy recibe una nueva oportunidad.

El hueco de tu cuerpo

Etiquetas

, , , , , , , , , , ,

Veo el hueco de tu cuerpo, miro al lado, y solo veo el hueco dejado, la cama se hace gigante, miro de soslayo, me da miedo afrontarlo. Solo veo hueco, vacío donde antes hubo tanto, todo lleno, repleto de vivencias, aciertos y fracasos. Ausencia del cuerpo ajado, hoy solo carencia de tu peso a mi lado. Y no recuerdo lo bueno o lo malo, solo la falta de tu presencia, todo lo demás quedó en el pasado. En el despertar me veo solitaria y no encuentro donde posar mis ojos, que siempre buscaron ese lugar que tú ocupabas, hoy reduciendo mis sentimientos a nostalgias, pero no veo nada de lo que fue, solo veo que no estás. Me recreo en buscar, buscarte, me imagino o fantaseo que te levantaste por cualquier motivo que invento, y espero, espero tu vuelta en cualquier momento. Y  me giro, toco tu hueco, ese hundimiento que te acoge en tu sueño, y caigo, vuelvo a equivocarme, ya no acoge tu dormir, desde hace tiempo estás desaparecido, pero a veces no lo tengo asumido. Y me vienes a la mente y te creo conmigo, y te miro sin sentido, no hay nada que mirar no te voy a encontrar, pero sin quererlo insisto. Hace tiempo que lo sé, y me lo repito, pero casi todas las mañanas me pasa lo mismo, me quedo aturdida y por un instante, abstraída, ensoñando como sería el despertar de este día, si tú otra vez, me lo alegrarías, como antes, tantas veces. Y quiero que te aparezcas y visualizar aquellos días de dulzuras, de juegos y  risas, pero no lo consigo ver, se ha borrado tu cuerpo de mi cama y muchas cosas con él, y me pone triste que no pueda sentir otra vez ni siquiera dentro de mi cabeza, lo vivido junto a ti. Es como si todo lo que va unido a tu imagen se haya difuminado o embarrado de tal manera que no lo reconozco, y si aparece no me parece aquello que fue, si no que creo que mezclo las historias y te atribuyo lo que no es y en cambio no consigo atribuirte lo que compartimos. Tu hueco frío, nadie lo ha calentado desde tu partida, lo miro, y lo remiro, y la angustia primera se pasa, dos segundos de tristeza cada mañana, saltan las lágrimas y las trago y me digo “ya pasó”, pero cada amanecer vuelve a suceder. Respiro hondo, muy profundo, cierro los ojos, los abro otra vez, pero todo sigue igual, el silencio atruena por toda la habitación y me hace daño a los oídos. Busco en mi mente qué sonidos nos hubiesen acompañado en el despertar y no los encuentro, ni encuentro las palabras que me decías y me dirías ahora aquí al lado de mi cuerpo, qué susurros eran aquellos que ya no recuerdo, y no hace tanto que fueron, y te maldigo por llevarte todo ello con tu cuerpo. El silencio que no se trunca, hace caer más lágrimas sobre mis manos, que intentan consolar todo este desánimo, este ritual de miedos y preguntas, de alboradas que asustan. Miro el hueco, aún hundido, o es mi invención que lo cree hundido, y me sigo engañando para no sentir el daño, saber que ya no estarás no lo quiero aceptar, y me hurgo dentro para sacarte poco a poco pero ni así puedo, y no sé porqué no te saco de adentro, y me confundo, ¿quiero o no quiero?, e intento corregirme y decir que ya nunca estarás en ese hueco, y tiemblo con la soledad del amanecer, en el que no sé lo que siento, si rabia, odio, amor, tristeza o miedo, no sé qué me pasa, pero sé que te echo de menos.

 

 

 

.     *Zahara nos acompaña el texto con su música sosegada, tranquila y desgarrada de ausencias y huecos vacíos en las madrugadas.

Con las ganas”                            Sin haber venido                                 

.     **NA: Publicado originalmente el 5 de Marzo de 2012. Hoy recibe una nueva oportunidad.

Cuatro metros cuadrados de Estocolmo

Etiquetas

, , , , , , , ,

Me temo que vienen a buscarme. No me mires así con esa angustia que me harás llorar, sabíamos que este día podía llegar, que nos podían separar y alejar antes o después, que no entenderán la situación y lo que estamos viviendo y menos aun lo que hemos vivido durante estos meses. Sabíamos que no cejarían hasta dar conmigo. Me he ido preparando para este momento y tú deberías haberlo hecho también. Pero no temas por el futuro, descuida que haré lo posible para explicarles que todo estuvo bien, que tu trato fue inmejorable. Me diste calor cuando tuve frío, me ofreciste los mejores alimentos que podías encontrar, y buena lectura para los ratos de soledad, esos que tanto te preocupaba que me hiciesen desesperar y pensar negativamente. Me consolaste y sosegaste cuando la sombra de la tristeza me ponía los ojos vidriosos allá en los inicios. Ven aquí y abrázame, dame un último abrazo. No te pongas nervioso, siento tu respiración demasiado acelerada, tranquilízate, necesitamos calma. Quizás la separación no sea larga, quizás enseguida podamos volver a estar justos.

No sé cómo será la primera noche sin ti en muchas noches. Me lo he estado preguntando durante la última semana. Tenía la premonición de que esto se podía acabar, que el fin estaba cerca, y por ello me preguntaba cómo pasaré esa primera oscuridad en mi cama sintiendo la soledad envolverme, helándome, como muchas veces aquí, y no te hallarás para echarme una manta por encima y decirme; si necesitas más calor me avisas. Cómo lo afrontaré. Seguro que no podré conciliar el sueño, y tú no estarás para darme conversación, para hablarme del proyecto, de los motivos, de las necesidades de tomar decisiones dolorosas y no siempre fáciles, de que el fin es lo esencial y que no hay otra vía de escape que la tomada para la lucha, las demás nos llevan a una vía muerta.

Intentemos no hacer ruido, pero me temo que no nos servirá de mucho; por los golpes, ya deben de tener certeza de nuestra situación, ya deben de haber dado con los compañeros que están allá afuera, y en breve darán con la entrada. Pronto oiremos el mecanismo accionarse, pronto escucharemos gritos y preguntas y mi nombre, pronto tendré que contestar aun a mi pesar.  Y habrá caos y confusión, y amenazas e insultos para ti, y palabras de calma, sosiego y serenidad para mí. Saldremos, y la luz me cegará y el aire fresco entrará en mis pulmones, y quizá sienta ahogo por ser otro aire, más fuerte y puro y limpio que el viciado de este encierro, de estos cuatro metros cuadrados, que siempre recordaré.

 

 

 

.     *Diego Vasallo nos lo dice; la vida te lleva por caminos raros. Como a nuestra protagonista que le volcó el sentimiento que no debiera ser afectuoso, y ahora quizás suela visitar el bar del aeropuerto.

La vida te lleva por caminos raros

diego vasallo-los abismos cotidianos

.     **NA: Publicado originalmente el 10 de Junio de 2014. Hoy recibe una segunda oportunidad.

 

Desde la mar infinita

Etiquetas

, , , , , , , , ,

Desde la mar infinita
desde la carne encontrada
desde el delirio del tiempo
te necesito sin falta
te espero con ansia
te busco con rabia
y no sé cómo encontrar
esa nada.

Nada que surge
surge y se aplaca
donde el tiempo rompe
rompe con ganas
ganas de verte
de sentir tus ansias
tus iras, tus odios pero
sentirte al alba.

Sin ese deseo
no podría vivir
tú me mueves
como títere en danza.
Danza de un infinito
que arruga el alba
ese delirio de deseo y
ansia, ansia por seguir
tú mirada, hasta ese
fondo que busca tu alma.

Alma confusa, alma de
Otro, Otro que no soy
yo y que me mata,
con esa sensación de gente
que no sigue otra cosa
que tú piel hilada,
hilada al tiempo
ese tiempo que no es
nada, eso que tú y
yo queremos, aunque
no lo sabemos, y todo
lo nuestro se dilata.
Hace que el tiempo discurra,
que el deseo sea, mucho más
que todo y se convierta en
NADA.

 

 

 

.     *En este poema en el que deseamos y esperamos a quién no está, y en la espera todo se nos convierte en nada, confluye con Amaral que nos recuerda esa necesidad y esa nada que trae la realidad…

.          “Te necesito”                                          “Nada de Nada

Una pequeña parte del mundo amaral

Estrella de Mar amaral

 

 

 

 

 

 

 

.    **NA: Originalmente publicado el 23 de Enero de 2012. Hoy recibe una nueva oportunidad.

Adiós dulzura

Etiquetas

, , , , , , , , , ,

Aquella dulzura perdida,

palabras ausentes,

miradas esquivas,

dolores reflejados en tu frente,

dulces reproches,

fiebre y herida.

 

Silencios enfermos

quitan la vida,

ruptura declarada

por civilizaciones amigas.

Dulcemente nos amamos,

dulce odio encadenamos,

maldigo aquellos días.

 

Trago amargo

perdida la dulzura,

tiempo perdido

por  manos sin usura.

No habrá recuerdo,

no hay forma de retenerlo

si no me miras.

Gira tu cara y deja la bebida,

grita y lanza lejos la dulzura,

será más fácil la partida.

 

 

 

 

.     *Vetusta Morla maldice la dulzura, y nos sirve para poner música al poema en el que el protagonista necesita deshacerse de esa dulzura, a la que también podría maldecir, para poder facilitar la ruptura.

Maldita dulzura

.     **NA: Publicado originalmente el 21 de Agosto de 2012. Hoy recibe una nueva oportunidad

 

Todo termina con un adiós

Etiquetas

, , , , ,

Todo termina con un adiós, antes toca recoger las cosas, esas cosas que formaron parte de una vida, que formaron parte de dos y que ahora quedan huérfanas, esas que llevan huellas de dos y que ahora se les difuminan una de ellas, esas que ya no son tuyas y mías si no mías o tuyas. Todo termina con un adiós, antes toca hacer la maleta y meter lo propio sin coger lo del otro, toca el silencio, el rostro serio, el abandono. Todo termina con un adiós, antes toca asir los sentimientos y esconderlos dentro, muy dentro, borrar de golpe los recuerdos inmediatos y los de hace tiempo, sobre todo los de un tiempo lejano cuando éramos uno y más que dos, son los difíciles de encajar en nuestro equipaje, no caben todos es mejor soltar anclajes, soltar lastres que nos ayuden a navegar en la tormenta de emociones que debemos soportar. Todo termina con un adiós, antes nos tragamos los reproches, nos ahogamos, atajamos las lágrimas que no queremos salgan a pasear por nuestras mejillas, antes unimos nuestros cachitos de alma que desparramada por la casa quedaron, y con todo ello buscamos una mirada que dejé de observar el suelo, buscamos como decir ya no te quiero, y nos duele decir estás palabras que nunca creímos decir, pero hoy es lo único que nos une antes de decir adiós, todo lo demás lo hemos olvidado, las lagrimas no nos van ayudar y nosotros que tanto nos quisimos y tanto nos dijimos hoy no nos sabemos decirnos ni adiós y aunque no podamos contestar que nos pasó, lo seguro es que lo veremos distinto, algo raro y extraño darlo todo por perdido, sabemos que nos separamos para no vernos en años y quizás alguna vez vuelva nuestro compromiso y tu mirada llegue a mí, pero lo único seguro es que hoy nos decimos Adiós.

 

 

.     *Hay muchos adioses entre parejas, unos con afecto, otros con odio, con reproches, con preguntas o simples adioses sin más, unos deshaciendo en individual lo que fue plural, y otros preguntando que fue mal, hoy Maldita Nerea con su música nos ayuda a entender algunos de ellos y quizás también el adiós del texto.

.                   Adiós”                                       “El último día

 

.     **NA: Publicado originalmente el 26 de Enero de 2012. Hoy recibe una nueva oportunidad.

Volver a empezar

Etiquetas

, , , , , , , , , , ,

Allá, lejos de la multitud, sumidos en el desamparo, en la isla salvaje, despojados de la civilización, nos unimos como nadie, todo estaba en contra de nosotros pero nos hicimos fuertes y luchamos por querernos, pero aquello pasó y hoy he decidido que ya no más, la rutina asesina nos ha hecho desbocar, todos los avatares que pasamos no nos han hecho madurar, el amor se acabó y no queda por lo que batallar, cada uno mira para otro lado cuando despertamos, las lágrimas por ti no me hacen feliz y necesito echar a volar. Del recuerdo no podemos continuar alimentando un futuro que nos hace daño, necesitamos otros corazones que buscar, que nos refugien y quieran y que nos traigan felicidad, esa que ni tú ni yo nos podemos dar. No me digas que los buenos tiempos volverán, es engañarse una vez más, no vale la pena, es mejor afrontar una ruptura que no dejarse acomodar por el tedio, solo hay una vida que vivir y debemos hacerlo sin sufrir, busquemos otras islas donde poder empezar bajo otras palmeras que nos hagan disfrutar de un amor duradero que no nos supimos dar, ese amor se extinguió, no son reproches solo te quiero contar que ya lo nuestro no tiene donde llegar, que el horizonte está tan lejos que es mejor parar, hace tiempo que nos perdimos y no avanzamos de la mano, nuestros caminos se bifurcan y no quiero seguir a tu lado, tu quieres decidir por dos pero yo estoy cansado, necesito descansar, necesito tomar aire y respirar, quiero la soledad, los días están contados y no hay nada más que perder, es hora de volver a empezar.

 

 

 

.     *A veces los caminos no están claros y se ven lejanos y nuestro compañero de viaje no nos deja respirar y necesitamos separarnos para no sucumbir en el trayecto, Vetusta Morla nos lo recuerda.

Al Respirar”           “Sharabbey Road

Vetusta_Morla-Un_Dia_En_El_Mundo-Frontal

.     **NA: Publicado originalmente el 27 de Enero de 2012. Hoy recibe una nueva oportunidad.

Hiere y arruina, la palabra

Etiquetas

, , , , , , , , , , , ,

¿Puede una palabra arruinarlo todo? ¿Una frase puede arruinar un pasado común y un futuro posible que ya no será? ¿Puede un momento de ofuscación desbaratar lo común? ¿Puede deshacerse el lazo por una palabra que resulta ofensiva y dolorosa? ¿Puede para alguien doler tanto un vocablo, a priori inocuo y sólo descriptivo sobre un acto para el que lo verbaliza? Puede.

La voz no ahogada, a veces ahoga. Lo dicho como defensa o purga en un enredo o discusión o enfado, pero sin intención de ser arma arrojadiza se transforma en dardo o daga que hiere y saja. La palabra que no parecía en exceso grave se convierte para el otro en un exceso y hace yaga incurable y comienza su desangre a borbotones, licuando el amor hasta ese momento habido por ser insoportable e inasumible el insulto que ha sentido recibir. Y duele más ese sonido expelido por el amante que un bofetón, mucho más, duele como si lo más grave hubiese sido dicho, como si lo más deshonroso hubiese sido puesto en boca del amado, que ya no puede entenderse como tal; y el –perdón- y la disculpa no bastan cuando el puñal en forma de palabra ha entrado tan hondo que corta la respiración.

Nunca se sabe bien del todo con que carga emocional está lleno el vocabulario que guarda y atesora cada uno; las palabras son palabras pero cada uno las hincha y moldea con unos matices que las transforman y dan vigores e importancias no compartidos y no comunes. No hablo de palabras gruesas y cargadas de acritud que por sí solas denotan insulto y humillación o agravio y ofensa entendidas por todos por igual. Hablo de palabras menos agresivas o al menos dichas sin el ánimo de provocación y más como descripción ante el acto imprudente. Pero lo escuchado en un momento crítico puede cegar el entendimiento de tal manera que ante lo oído se rompa todo y no quede nada. Una palabra, seguida de una corta frase desliza el final de manera abrupta.

– Loca. Estás loca.

Y seguido, como una exhalación surge la respuesta tajante de ruptura, y el silencio, largo silencio, denso silencio, tenso silencio por horas. Después, los días compartidos en los que continúa el silencio y el trato formal de los que cohabitan pero cargado de duelo, con deseo de fin y olvido. Insostenible lo cotidiano en una atmósfera colmada de ultraje que si se alarga se emponzoña más, caldo perfecto para el rencor cuando ya nada queda para ella, salvo un adiós con miradas huidizas.

Como siempre hizo con sus decisiones no hubo cambio de opinión, no reculó, no dio un paso atrás después de la reflexión y el pensamiento en frío. No aceptó la disculpa ni apartó su enfado, se dejó llevar hasta el final por lo que entendía como dolorosa afrenta. La rabia y el dolor tensan el rostro y la mirada queda brillante, apartando los restos del naufragio para evitar la posible salvación.

Uno se pregunta qué fantasmas recorrieron sus estancias, qué miedos cargaron la palabra que la hizo tan pesada, que vivencias afloraron con esa palabra temida y odiada, qué pasado hubo cercano o lejano que infirió a ese estado como lo peor con lo que a uno se le puede designar, o si hubo sangre de su sangre o sangre cercana realmente marcada por ese adjetivo común que deja de serlo para convertirse en un epíteto tan ominoso que lleva a un acto, ahora sin duda, cargado de cierta locura, de pérdida de la razón, un acto visceral, nada meditado que acaba con todo.

 

.

.

.     *Quizá sin saberlo su destino era arruinar lo común para terminar al fin sola, al fin loca, como canta Christina Rosenvinge.

Al fin sola, al fin loca

Christina Rosenvinge - flores raras

.     ** Publicado originalmente 23 de Octubre de 2015. Hoy recibe una segunda oportunidad.

 

Removidos posos

Etiquetas

, , , , , , , , , ,

Ciertos recuerdos, son esos posos

que al removerlos salen a flote y dejan un sabor amargo,

son esa hojarasca que al pisarla rasga por dentro,

esa hojarasca que pisábamos en otoño,

y ahora, no pasa esa estación sin rasgar el corazón,

no hay otoño en el que el sonido de sus hojas caídas

no dejen cierto sabor amargo.

 

.

.

.     *Inevitable caer por la alameda y pasear de tu mano cada otoño… para recordar mi soledad, como canta Bosé.

Hojas secas

Bose - los chicos no lloran

.     ** Publicado originalmente 16 de Septiembre de 2015. Hoy recibe una segunda oportunidad.