La habitación

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En el blog “el bic naranja”, su autor Fernando Vicente, los viernes propone un ejercicio de creatividad, mostrando un vídeo o una foto para que cada uno desarrolle y cuente la historia que le sugiera ese elemento; catalizador y detonante. Me traigo aquí mi aportación que hice allí a vuela pluma, para la foto de abajo sobre la que él decía:

Esta semana, os planteo un reto: ¿seremos capaces de introducir conflicto y cambio a una imagen de amor tan idílica como esta que os traigo de Puuung?”

La habitación

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La habitación.

Otro día que se nos va a pasar aquí encerrados, tumbados, perdiéndonos un magnifico día de sol primaveral, enclaustrados en esta asfixiante habitación. Cierro los ojos y me dejo llevar a otros lugares, me fugo con otras compañías, con otras amantes. Acariciando a este gato, haciendo que me place pero que lanzaría por la ventana si pudiera, no soporto a este animal siempre encima de nosotros, se supone que los gatos son independientes y van a su aire y este no hace más que quitarnos el aire de lo pesado e insistente que está siempre. Ella aún no sabe que detesto a los animales. Sigue en su nube desde hace días, ilusionada y empeñada en decidir ya la ruta que quiere que hagamos, planificando con la guía de viajes las vacaciones que por un descuido imprudentemente le propuse.

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.     *Cuando ella se sacuda esa felicidad “nubladora” quizás cante y sienta suya esta canción de Tulsa.

Seguramente me lo merezco

Tulsa - Sólo me has rozado

.     **NA: Publicado originalmente el 25 de Junio de 2015. Hoy recibe una segunda oportunidad.

 

Vocerío de patio

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En los círculos de entendidos, era vox populi que ese famoso motociclista ya años retirado estaba liado con aquel locutor de las carreras de toda la vida, igualmente que se decía que ese cantante no siempre terminaba acompañado por fans del otro sexo, y era un secreto a voces que ese político que llegó al gobierno tenía un gran admirador rubio que le solía acompañar por su tierra natal, y que aquel jugador de fútbol era visitado en los entrenamientos por ese otro cantante famoso. Era menos conocido que ese humorista de un dúo de éxito, casado, buscaba otra compañía que no fuese su esposa ni tampoco ninguna mujer. Tampoco se estaba muy al tanto de que ese roquero era aficionado a los efebos y a los fan jovenzuelos. Fuera de esos entornos endogámicos todo era menos visible, pero algo se hablaba. En aquellos años, los armarios estaban entreabiertos, y se salía y entraba con sigilo a la luz del día y sin disimulo con la sombra nocturna o a ras de paredes protectoras, de apliques o de focos indirectos que no enseñasen todo el rostro. El ropero ahora casi está de par en par, la corrala más que nunca sabe, aunque hace como que se extraña o escandaliza, cuando todo lo saben con mayor o menor certeza. Los años hacen que la pluma no se esconda, se vio muy claro con aquel actor, que fue galán por su planta y profunda voz, durante toda la vida con una máscara de macho para afuera y una veleidad para detrás de las bambalinas, que muchos “pasilleaban” ya, pero que nadie decía a voz alzada, ni siquiera cuando él ya no lo escondía o no era capaz de esconderlo. Incluso casi ni se nombra después de su muerte. También ese presentador que de joven dejaba entrever sus gustos pero que con los años y la fama como respaldo, ahora aireaba y llevaba al exceso y la banalización su tendencia sexual. Los años quitan caretas y enseñan rostros, dan seguridad o aplomo a quién le dominaba la vergüenza y el disimulo, y queriéndolo o sin quererlo van mostrándose como son, quizás ya cansados de tanto histrión falsario. Embozado siempre y con tapujos en todo momento, sintiéndose atrapado, no pudiendo ser en público lo que se es en privado, coartándose a sí mismo y no viviendo una vida plena. También alejarse y distanciarse ayuda a vivirlo de otra manera, como esa cantante muy famosa que solo dejó ver desde tierras londinenses que lo especial de darse la mano es hacerlo por debajo del mantel. Quizás deban pasar años o alejarse para que la caricatura de uno mismo en ese espejo que sólo descubrimos cuando nadie nos ve, no nos asuste y seamos capaces de no taparnos los oídos para no escuchar el vocerío del patio que ya sabe que lo que callamos y escondemos está tan a la vista que es obsceno seguir con el fingimiento. Pero dejar pasar los años o tener que abandonar el entorno se hace duro, y aunque sea liberación, también es dolor. Y mientras pienso esto, sigo con el paño tapando el espejo, sigo evitando la luz del día, sigo haciendo oídos sordos a los entendidos, que se afanan en llamar a la puerta y decir que estamos en otro tiempo, que viva sin antifaz, que no cercene parte de mí por imposición social. Me digo que lo importante no es evitar el bullicio de afuera de la casa, si no lo que me pierdo por no salir a pecho descubierto sin importarme ese murmullo, y ser fuera como soy dentro; aunque tampoco quiero el alarde ni entiendo porque ha de haberlo, la normalidad de esto como lo de ellos es lo que prefiero, qué más da y que importancia puede tener la sexualidad de cada ser, sólo deseo vivir y querer como cualquiera, pero aun los ojos y las palabras de los demás me abruman como si me sojuzgasen constantemente, y me encuentro más cómodo en la penumbra y a la luz tenue, o al caer el sol, para pasar por entre el vecindario que insiste en el chismorreo, y en el vocerío de patio.

 

 

 

 

.     *Cuando nadie nos ve podemos ser o no ser, como canta Alejandro Sanz, creyéndonos a salvo de las miradas y murmullos del patio.

Cuando nadie me ve

Alejandro-Sanz-el alma al aire - YouTube Vídeo

.     **NA: Publicado originalmente el 26 de Diciembre de 2014. Hoy recibe una segunda oportunidad.

Vivir la vida muriendo

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Antes lo mataba la rutina,

y ahora,

ahora lo mata salirse de la rutina;

siente que se ha pasado y se pasa la vida muriendo,

en eterna agónica desazón.

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.     * Nunca a gusto con su situación, quizás todo sea un eterno castigo como canta Héroes del Silencio.

.     **Recuerdo perfectamente cuando escuché por primera vez esta canción una tarde allá por el 88, en el programa de TVE “Tal cual” presentado por Manuel Hidalgo…

Héroe de leyenda

Héroes del Silencio - el mar no cesa

.     ***NA: Publicado originalmente el 10 de Septiembre de 2015. Hoy recibe una segunda oportunidad.

 

Hoy ya es mañana

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Veo su rostro allá a lo lejos, en la otra esquina, no es su rostro de ayer pero no es el rostro que esperaba, no es aquel rostro que yo creía vería mañana. El tiempo pasó y no es aquella persona que creí sería, no está como esperaba, no es mejor ni peor pero no es lo que imaginaba. El tiempo dejó surcos como a todos, no son feos ni bonitos, sólo son la vida marcada. Creemos que encontraremos ese tiempo pasado como allí fantaseábamos, fijamos nuestros recuerdos en ese espacio en el que planeamos un futuro inexistente, cuando no pensamos en mañana. Hoy veo su perfil, que no es aquel idolatrado, es otro que reconozco y descubro ajado, pero no por el tiempo si no por el desamparo, veo un perfil desenfocado, una luz apagada, un residuo del brillo que desprendía su rostro de ayer que no le acompañó en este mañana. La veo moverse como recordaba siempre resuelta, pero no le acompaña esa sonrisa de siempre, avanza con semblante que no cabe en mi memoria, que no concibe mi recuerdo de ayer que no se transformó en mañana. La sigo con la mirada desde mi esquina, observo su esbelta figura y su andar despreocupado y su mirar con vista perdida, no me ve, quizás yo tampoco tengo el rostro que esperaba en mí mañana ni siquiera conserve el que tuve ayer cuando los dos nos miramos cara a cara pensando que esos rostros no cambiarían mañana. Veo su rostro que no es el de ayer pero tampoco el que pensé tendría mañana, quizás por eso no siento lo de ayer ni lo que esperaba sentir mañana, estoy frío, no noto nada de aquel fuego que en mí levantaba, estoy con mi rostro enjuto listo para enfrentarme a su mirada, lo pienso mejor, no hace falta puede que no le guste mi rostro que ya no es el de ayer hoy ya llevo el de mañana, sucede cuando miramos atrás y lo que hoy encontramos allá no estaba y ninguno de los dos sabíamos cómo serían, y hoy ya es mañana.

 

 

 

.     *De Javier Marías, le tomé prestado su “Rostro Mañana” para mi inspiración en este texto, lo acompañamos con esa mirada atrás de La buena vida.

Mirando atrás

 

.     **NA: Publicado originalmente el 24 de Enero de 2012. Hoy recibe una nueva oportunidad.

Cuando era tu Ángel

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En la noche, cuando el sueño me quita el sueño, cuando pienso en lo hecho y en lo deshecho, cuando todo lo claro y luminoso se ensombrece, cuando el cansancio no me deja descansar, vienes y vas. En la nocturnidad te haces más evidente, y te veo mejor en la oscuridad, te apareces y presentas, y te acercas y alejas. Sucumbo a un delirio sin rumbo, que me zarandea y me aturde. Te intuyo intrusiva en mi descansar que no consigue llegar. Caes y te levantas a mi lado, y miro y ya no estás. Nítida te veía un instante antes, y te difuminas en cada segundo cuando intento tocarte. Como cuando las caricias que te hacía te erizaban la piel, encrespando todo el vello, y tú estremecida por el escalofrío, te retorcías y me pedías que parara, no podías aguantar ese suplicio que a la vez era placer, e intentabas alejarte un poco para no estar a mi alcance, para que mis manos, mis dedos, no pudiesen seguir rozando centímetro a centímetro cada poro de tu piel, que se me trasformaba en desierto por el que perderme, y sediento buscaba tu boca donde saciar mi avidez. Tu desnudez, me excitaba tanto que no podía esperar y el resto de mi cuerpo, ya no solo las palmas y las yemas, si no todos mis miembros iban al encuentro de la piel, epidermis de aromas tentadores, y humores ansiados, de delicias prometedoras, que cálida me trasportaba feliz por toda ella, con el deseo como guía y cicerone, para saber el camino por donde debía discurrir mi exploración y travesía, rastreando cada uno de tus movimientos, cada una de tus respuestas a mis actos, suaves y delicados, siempre entregados a ti. Y tú dada la vuelta, medio acurrucada como si quisieras poner tierra de por medio, como si darme la espalda fuese tu manera de huir, eras todo provocación y coquetería convirtiéndose esa huida en una falsedad, siendo en realidad la manera invitadora de mostrarme todo lo que querías compartir, para facilitarme el asedio que esperabas recibir, y yo sin dilación te envolvía con todo mi cuerpo como una cascara que te protegiese y quedabas cercada por todo mi yo, te abrazaba como si alas suaves y sedosas tuviese, y tu melena se hacía a un lado para dejar tu cuello libre para mis labios, que se deshacían en besos que volvían a hacer que tu piel se encrespase. Ya, mi sexo endurecido buscaba entrar en ti para un goce que habíamos prolongado y dilatado, y encontraba que era recibido por ti con afán, todo rociado ya con tus efluvios, que deseosos esperaban para mezclarse con los míos. Pero me hago consciente que esto no sucede, ni sucederá más, salvo en mi cabeza, cuando cada noche que insomne y turbado, sin el sosiego necesario para dormir, vuelvas otra vez como espectro y fantasma a revivir en mí, todos esos momentos, agazapados los dos en la cama, y después exhaustos, en los que nos prometíamos amor para el resto de los días. En esta vigilia, hechizado otra vez vuelvo a no entender nada, vuelvo a sentir este sufrimiento que me persigue por ese error que cometí, y que te hizo marchar, debo acostumbrarme a que jamás volverás, me quemaré en mi infierno a donde me mandaste. Caí de tu edén y dejé de ser para ti el ángel que con alas te abrazaba.

 

 

 

.     *Hoy ponemos la música de Danza Invisible para el texto de un ángel caído en desgracia, que recuerda aquel edén perdido.

El Ángel caído

 

.     **NA: Publicado originalmente el 25 de Abril 2012. Hoy recibe una nueva oportunidad.

La fiebre de tu veneno

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Tu veneno me trae la fiebre, me la trae a la cama, empapo las sábanas, me hace hablar en voz alta, delirar, recordar que me abandonaste sin empezar, intoxicado por ti desde entonces me digo ojalá no te hubiese conocido. Tu silencio me clava una vez más tu presencia en mi cabeza, tu negativa a seguir conmigo, la renuncia a una vida juntos, me lacera. El instinto de supervivencia me dice que debo olvidar pero la soledad todo lo altera, tu veneno me trae la fiebre y el llanto. Busco refugio las horas que te recuerdo, y no lo encuentro, el aislamiento en el que quiero estar para no ver ni recordar no me surte efecto, vuelves y vuelves y no puedo más en esta habitación que se me torna claustrofóbica, donde la humedad de mi cuerpo lo cubre todo, el aire viciado se convierte en ponzoña que me arrastra hasta los infiernos de la locura, desvarío enajenado por lo acontecido, por no superar tu marcha, por pensar que fui el culpable, y ese mutismo tuyo me destruye, no soy persona, soy despojos, soy muñeco, soy trapo, mi mente engendra fantasías de regresos y retornos y reapariciones, que nunca llegan, que me lastiman mil veces, quiero olvidar y no puedo, quiero sentir algo que no sea dolor y no consigo descansar, la fiebre de tu veneno en mi cabeza está.

 

 

 

.    *Muchachito bombo infierno y Bebe nos ayudan con su música a entender este veneno que se nos inocula silenciosamente y nos lleva al borde del abismo.

Ojala no te hubiera conocido nunca”             “Tu silencio

              

 

.     **NA: Publicado originalmente el 29 de Enero de 2012. Hoy recibe una nueva oportunidad.

El hueco de tu cuerpo

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Veo el hueco de tu cuerpo, miro al lado, y solo veo el hueco dejado, la cama se hace gigante, miro de soslayo, me da miedo afrontarlo. Solo veo hueco, vacío donde antes hubo tanto, todo lleno, repleto de vivencias, aciertos y fracasos. Ausencia del cuerpo ajado, hoy solo carencia de tu peso a mi lado. Y no recuerdo lo bueno o lo malo, solo la falta de tu presencia, todo lo demás quedó en el pasado. En el despertar me veo solitaria y no encuentro donde posar mis ojos, que siempre buscaron ese lugar que tú ocupabas, hoy reduciendo mis sentimientos a nostalgias, pero no veo nada de lo que fue, solo veo que no estás. Me recreo en buscar, buscarte, me imagino o fantaseo que te levantaste por cualquier motivo que invento, y espero, espero tu vuelta en cualquier momento. Y  me giro, toco tu hueco, ese hundimiento que te acoge en tu sueño, y caigo, vuelvo a equivocarme, ya no acoge tu dormir, desde hace tiempo estás desaparecido, pero a veces no lo tengo asumido. Y me vienes a la mente y te creo conmigo, y te miro sin sentido, no hay nada que mirar no te voy a encontrar, pero sin quererlo insisto. Hace tiempo que lo sé, y me lo repito, pero casi todas las mañanas me pasa lo mismo, me quedo aturdida y por un instante, abstraída, ensoñando como sería el despertar de este día, si tú otra vez, me lo alegrarías, como antes, tantas veces. Y quiero que te aparezcas y visualizar aquellos días de dulzuras, de juegos y  risas, pero no lo consigo ver, se ha borrado tu cuerpo de mi cama y muchas cosas con él, y me pone triste que no pueda sentir otra vez ni siquiera dentro de mi cabeza, lo vivido junto a ti. Es como si todo lo que va unido a tu imagen se haya difuminado o embarrado de tal manera que no lo reconozco, y si aparece no me parece aquello que fue, si no que creo que mezclo las historias y te atribuyo lo que no es y en cambio no consigo atribuirte lo que compartimos. Tu hueco frío, nadie lo ha calentado desde tu partida, lo miro, y lo remiro, y la angustia primera se pasa, dos segundos de tristeza cada mañana, saltan las lágrimas y las trago y me digo “ya pasó”, pero cada amanecer vuelve a suceder. Respiro hondo, muy profundo, cierro los ojos, los abro otra vez, pero todo sigue igual, el silencio atruena por toda la habitación y me hace daño a los oídos. Busco en mi mente qué sonidos nos hubiesen acompañado en el despertar y no los encuentro, ni encuentro las palabras que me decías y me dirías ahora aquí al lado de mi cuerpo, qué susurros eran aquellos que ya no recuerdo, y no hace tanto que fueron, y te maldigo por llevarte todo ello con tu cuerpo. El silencio que no se trunca, hace caer más lágrimas sobre mis manos, que intentan consolar todo este desánimo, este ritual de miedos y preguntas, de alboradas que asustan. Miro el hueco, aún hundido, o es mi invención que lo cree hundido, y me sigo engañando para no sentir el daño, saber que ya no estarás no lo quiero aceptar, y me hurgo dentro para sacarte poco a poco pero ni así puedo, y no sé porqué no te saco de adentro, y me confundo, ¿quiero o no quiero?, e intento corregirme y decir que ya nunca estarás en ese hueco, y tiemblo con la soledad del amanecer, en el que no sé lo que siento, si rabia, odio, amor, tristeza o miedo, no sé qué me pasa, pero sé que te echo de menos.

 

 

 

.     *Zahara nos acompaña el texto con su música sosegada, tranquila y desgarrada de ausencias y huecos vacíos en las madrugadas.

Con las ganas”                            Sin haber venido                                 

.     **NA: Publicado originalmente el 5 de Marzo de 2012. Hoy recibe una nueva oportunidad.

Cuatro metros cuadrados de Estocolmo

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Me temo que vienen a buscarme. No me mires así con esa angustia que me harás llorar, sabíamos que este día podía llegar, que nos podían separar y alejar antes o después, que no entenderán la situación y lo que estamos viviendo y menos aun lo que hemos vivido durante estos meses. Sabíamos que no cejarían hasta dar conmigo. Me he ido preparando para este momento y tú deberías haberlo hecho también. Pero no temas por el futuro, descuida que haré lo posible para explicarles que todo estuvo bien, que tu trato fue inmejorable. Me diste calor cuando tuve frío, me ofreciste los mejores alimentos que podías encontrar, y buena lectura para los ratos de soledad, esos que tanto te preocupaba que me hiciesen desesperar y pensar negativamente. Me consolaste y sosegaste cuando la sombra de la tristeza me ponía los ojos vidriosos allá en los inicios. Ven aquí y abrázame, dame un último abrazo. No te pongas nervioso, siento tu respiración demasiado acelerada, tranquilízate, necesitamos calma. Quizás la separación no sea larga, quizás enseguida podamos volver a estar justos.

No sé cómo será la primera noche sin ti en muchas noches. Me lo he estado preguntando durante la última semana. Tenía la premonición de que esto se podía acabar, que el fin estaba cerca, y por ello me preguntaba cómo pasaré esa primera oscuridad en mi cama sintiendo la soledad envolverme, helándome, como muchas veces aquí, y no te hallarás para echarme una manta por encima y decirme; si necesitas más calor me avisas. Cómo lo afrontaré. Seguro que no podré conciliar el sueño, y tú no estarás para darme conversación, para hablarme del proyecto, de los motivos, de las necesidades de tomar decisiones dolorosas y no siempre fáciles, de que el fin es lo esencial y que no hay otra vía de escape que la tomada para la lucha, las demás nos llevan a una vía muerta.

Intentemos no hacer ruido, pero me temo que no nos servirá de mucho; por los golpes, ya deben de tener certeza de nuestra situación, ya deben de haber dado con los compañeros que están allá afuera, y en breve darán con la entrada. Pronto oiremos el mecanismo accionarse, pronto escucharemos gritos y preguntas y mi nombre, pronto tendré que contestar aun a mi pesar.  Y habrá caos y confusión, y amenazas e insultos para ti, y palabras de calma, sosiego y serenidad para mí. Saldremos, y la luz me cegará y el aire fresco entrará en mis pulmones, y quizá sienta ahogo por ser otro aire, más fuerte y puro y limpio que el viciado de este encierro, de estos cuatro metros cuadrados, que siempre recordaré.

 

 

 

.     *Diego Vasallo nos lo dice; la vida te lleva por caminos raros. Como a nuestra protagonista que le volcó el sentimiento que no debiera ser afectuoso, y ahora quizás suela visitar el bar del aeropuerto.

La vida te lleva por caminos raros

diego vasallo-los abismos cotidianos

.     **NA: Publicado originalmente el 10 de Junio de 2014. Hoy recibe una segunda oportunidad.

 

Desde la mar infinita

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Desde la mar infinita
desde la carne encontrada
desde el delirio del tiempo
te necesito sin falta
te espero con ansia
te busco con rabia
y no sé cómo encontrar
esa nada.

Nada que surge
surge y se aplaca
donde el tiempo rompe
rompe con ganas
ganas de verte
de sentir tus ansias
tus iras, tus odios pero
sentirte al alba.

Sin ese deseo
no podría vivir
tú me mueves
como títere en danza.
Danza de un infinito
que arruga el alba
ese delirio de deseo y
ansia, ansia por seguir
tú mirada, hasta ese
fondo que busca tu alma.

Alma confusa, alma de
Otro, Otro que no soy
yo y que me mata,
con esa sensación de gente
que no sigue otra cosa
que tú piel hilada,
hilada al tiempo
ese tiempo que no es
nada, eso que tú y
yo queremos, aunque
no lo sabemos, y todo
lo nuestro se dilata.
Hace que el tiempo discurra,
que el deseo sea, mucho más
que todo y se convierta en
NADA.

 

 

 

.     *En este poema en el que deseamos y esperamos a quién no está, y en la espera todo se nos convierte en nada, confluye con Amaral que nos recuerda esa necesidad y esa nada que trae la realidad…

.          “Te necesito”                                          “Nada de Nada

Una pequeña parte del mundo amaral

Estrella de Mar amaral

 

 

 

 

 

 

 

.    **NA: Originalmente publicado el 23 de Enero de 2012. Hoy recibe una nueva oportunidad.

Adiós dulzura

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Aquella dulzura perdida,

palabras ausentes,

miradas esquivas,

dolores reflejados en tu frente,

dulces reproches,

fiebre y herida.

 

Silencios enfermos

quitan la vida,

ruptura declarada

por civilizaciones amigas.

Dulcemente nos amamos,

dulce odio encadenamos,

maldigo aquellos días.

 

Trago amargo

perdida la dulzura,

tiempo perdido

por  manos sin usura.

No habrá recuerdo,

no hay forma de retenerlo

si no me miras.

Gira tu cara y deja la bebida,

grita y lanza lejos la dulzura,

será más fácil la partida.

 

 

 

 

.     *Vetusta Morla maldice la dulzura, y nos sirve para poner música al poema en el que el protagonista necesita deshacerse de esa dulzura, a la que también podría maldecir, para poder facilitar la ruptura.

Maldita dulzura

.     **NA: Publicado originalmente el 21 de Agosto de 2012. Hoy recibe una nueva oportunidad