Lectura distorsionada

Etiquetas

, , , , , , , , ,

Foto: Isabel M. Martínez

 

Leo entre rejas la historia de aquella mujer embaucadora, la historia de sonrisa y gafas oscuras en días soleados, leo distorsionado por estos barrotes que no me dejan ver la realidad al completo, que me lo tergiversan a su antojo o quizás a mi antojo para acomodar los hechos a un entendimiento más amable, menos doloroso. Me veo con mis guantes, los mismos que utilice en el macabro acto, en la ilegitima decisión, endiosado, aniquilador. Leo lo que he escrito, lo que relaté, quizás para librarme de fantasmas que anuncian cada noche una tempestad interna o simplemente para intentar entender qué sucedió, qué incitó y activó ese desequilibrio que aquí me ha llevado.

 

 

*Para completar el relato la voz de Rosalía en “Pienso en tu mirá”, segundo single de su próximo album “El mal querer”.

Pienso en tu mirá

 

.     **NA: En el blog “el bic naranja”, antes Fernando Vicente y ahora Anita Dinamita, los viernes propone un ejercicio de creatividad, mostrando un vídeo o una foto o un texto para que cada uno desarrolle y cuente la historia que le sugiera ese elemento; catalizador y detonante. Arriba leíste el breve relato que escribí al ver la fotografía de su propuesta: “Creemos que la realidad es una, pero es tan solo nuestra percepción. Así nos lo muestra Isabel M. Martínez en esta fotografía de la serie The weekend. ¿Serías capaz de escribir dos historias a la vez?”

 

Anuncios

Los días que no fueron

Etiquetas

, , , , , , , ,

Postrado.

Tanto tiempo para pensar

que estoy agotado.

Los sentimientos golpean,

los recuerdos empujan,

los deseos estrujan

y yo me desespero,

no consigo expresar

todo lo que quiero.

.

Si fuera capaz

de decirte lo que te añoro,

lo que por ti lloro,

lágrimas saladas

caen por mi cara,

cara desencajada

por el dolor que me acompaña.

.

Compañía dolorosa.

Compañía de desamor.

Compañía de frustración

por tu partida,

saliste antes de llegar,

huiste antes de aceptar.

.

Sortilegios hago,

pues  tu rechazo no comprendo,

aunque sí que entiendo

que sentías amenazada

esa vida recién estrenada.

 

 

 

.     *El poema nos hablaba de lo que no fue, de lo que no pudo ser, y Love of lesbian nos dejan sus días no vividos… que viene a ser lo mismo.

Los días no vividos

.     **NA: Publicado originalmente el 1 de Junio de 2012. Hoy recibe una segunda oportunidad

 

Doliente instante

Etiquetas

, , , , , , ,

Del instante en el que me muevo

surgen mil historias sin remedio,

dilatadas agonías que surgen en mí,

desquiciados encuentros que son desencuentros,

retablos de colores que llegan,

colecciones de humores que afligen,

dentelladas de una vida sin destino,

dolorido destino que no encuentro.

Busco con obsesión, con desesperación,

como si el tiempo se me fuera.

¿Se me va? Sí, se va entre mis dedos,

manos que no logran detenerlo,

ni siquiera ralentizarlo, para

con calma disfrutar de algo.

Todo fluye y mi mente me empuja

en busca del disfrute, por las sorpresas

del futuro, que no llega.

Tampoco llega tu llamada,

que me rescate de este instante

de locura de vida perdida,

que se resquebraja, diluye y borra,

sin aliciente de lucha y avance,

sin tu aliento que me calme,

del deseo de cese inminente

de esta triste vida doliente.

 

 

 

.     *Para este instante vacío de ilusión de vida, le ponemos música de Ella Baila Sola, que también sienten como se les va el tiempo y la vida.

Se me va de las manos

.     **NA: Publicado originalmente el 11 de Junio de 2012. Hoy recibe una segunda oportunidad

Éxodo definitivo

Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , ,

Tuve un escalofrío. No supe el motivo, ni de dónde provino, quizás podía ser una corriente de aire la que me erizó. Pero como no había brisa y sí hacía calor, creí encontrar la reacción del cuerpo en ese motivo, el del calor. Hay veces que cuando viene un golpe de calor el cuerpo lo refleja con un escalofrío, al menos a mi me pasa. Luego asumí, no era algo externo, era algo que me venía de dentro. Podría, siendo cursi, decir que era del corazón, pero voy a ser más racional, me vino de la mente, del deseo de traerte a mi lado que me asaltó. Recrearte sin tu permiso. Ese permiso vetado largo tiempo atrás, cuando decidiste negarme el visado. Y fue lo que me pasó, vi tu imagen y el frío me recorrió, casi sin darme cuenta estaba viendo tus ojos brillantes, que se cerraban lánguidamente, provocando que esos parpados ya caídos no pudiesen ser si no besados por mis labios decididos. Tus manos exultantes de vida por tocarme, por acariciarme, por recorrer primero mi rostro con suave roce, buscan rápido mis palmas para acariciar los surcos de mi vida, que sueño serán también los de tu vida. Siento la delicadeza de tus yemas como avanzan hasta encontrar el abismo entre mis dedos, y dejarse caer por ellos, enlazar tus dedos con mis dedos, y apretar las manos como si fuese de vida asidero. Y en ese estrujarnos y apretarnos, hay mucho, hay sentimiento desbocado, ese acto nimio es amor desaforado. Esa opresión de manos, este estrecharnos, es darnos los miembros que a otros privamos, que para otros evitamos. Y agarrados nos acercamos, para que tras las manos vayan los antebrazos que se rozan y sienten la piel suave del otro, en esa parte sensible y delicada del interior del brazo. Y tras esa breve fricción, las manos al soltarse exploran con destreza, con caricia sincera, ese mar de venas. Las manos desprendidas, ya libres, salen ociosas en busca del cuerpo, en busca de una cintura que es el sosegado paso hacía la espalda que tentar, espalda que recorrer y abrazar, para así nuestros cuerpos juntar. Esa espalda que me diste para no verme y no mirarme a los ojos, espalda que me denegaste, hoy sí voy a rodear con todas mis fuerzas. Y ceñido mi cuerpo al tuyo, noto tus pechos sobre mi pecho. Y esa blanda dureza, me excita, y despierta en mí todo el deseo sexual que hasta el momento solo era tierno deseo, y mis manos están tentadas a buscar esos senos cálidos que siento en mi cuerpo.  Y Tan cerca y próxima te sostengo, que no puedo evitar que el roce de mi cuello en tu cuello me haga estremecer y percibir que mi sexo se inflama, y mi boca busca ese preciado espacio del cuerpo que es tu cuello, que al contacto de mis labios, recibe un placer que lanza por todo tu ser con desenfreno. Locura que hoy no podrás sortear, hoy mando en este sueño, y apartado de estos trances hace tiempo, hoy mi pensamiento es fiero, hoy no podrás eludir mis besos. Y te retengo junto a mí, y mi boca ávida de ti, busca subir hasta tu oído para musitarte el amor que te tengo y que necesito. Avanzo con mi mejilla por tu mejilla convertida en desierto incandescente. Tus labios quedan a un paso de mis besos guardados, que vengo esta noche a entregar. Déjame rozar mi nariz por el borde de tus parpados, recorrer todo tu rostro que con respiración entrecortada ahoga mi alma. Y no puedo demorar más lanzarme en pro de tus labios que se abren para recibir los míos, para recoger mis besos y toda mi vida que va en ellos, y esa atracción que ejerces en mí hace que me diluya por tu boca, esperando que hoy no me digas que no, que hoy sí me abras tu cama y recorramos nuestros cuerpos con la pausa necesaria de un amor infinito que ya vimos finito. Y me quedo llorando, triste y desvalido, sé que este fue un recorrido de éxodo definitivo.

 

 

.     *Nadie nos puede impedir soñar con nuestro amado, aunque nos haya negado su presencia en el presente o en el pasado, en sueños no lo puede hacer. Y a veces nos ataca el deseo de estar y recordar y nos dejamos llevar hasta que se nos arrebata el alma… Toni Zenet nos pone música para este soñar, para el que él pide permiso…

Soñar contigo

.     **NA: Publicado originalmente el 07 de Junio de 2012. Hoy recibe una segunda oportunidad

 

Post-it

Etiquetas

, , , , , , , ,

Me golpeaste la vista con tus letras, me desprendiste la retina con tu texto, tu mensaje en la nevera me dejó ciego. Ciego de rabia, ciego de odio, de amor ciego. Aquellas frases, cortas, breves, una pequeña nota de post-it no da para mucho más en escritura, pero sí en sentido, sí en significado, sí en futuro cercenado, aquellas palabras fueron las causantes de que me quedase durante bastante rato quieto, muy quieto, como si por no moverme lo que estaba viviendo no fuese a ser, no se hiciera realidad. ¿Inesperado?, no lo sé, me hago esta pregunta, pero no logro contestarme. La mayoría de las veces el enfado nos sobreviene por no habernos adelantado a lo que vendría, no anticiparnos a un hecho consumado es lo que nos solivianta más que el mismo hecho definitivo. Lo que ya está acabado, lo que vemos que ya no se puede cambiar ni variar, nos sume en un malestar que nos reconcome, y pensamos, y cavilamos sobre supuestas decisiones que nos pudieron empujar a estar donde estamos. La reflexión y el razonamiento se quieren abrir paso en la mente, pero el enojo y la irritación no nos dejan especular con todos los posibles motivos de este acto en el que somos actor principal. Miras y no ves, observas retrospectivamente y no captas pistas de aviso, de advertencia. Nada de lo que rememoras te acerca a un dictamen claro, al contrario todo se emponzoña y queda más viscoso, menos fluido ese meditar que nos acerque a la verdad y no a la invención interesada. Invención que te exonere de la acusación que llegó a la retina primero, y después al entendimiento y la comprensión de lo leído, de lo denunciado, del hecho imputado. Y quisiera encontrar justificaciones y excusas, que debiliten aquello atribuido en el papel frío y a la vez tan bochornoso, pero es difícil no enmascarar los sucesos con imágenes interesadas que distorsionen lo pasado en beneficio de nuestra conveniencia, y que los lances acaecidos, se desvelen favorables y desplomen tu argumento, que yo quiero sentir insidioso para exculparme de la tacha que me endosas y que no quiero asumir. Y repinto los recuerdos, deslizando ciertas falsas verdades, para cimentar mi odio injustificado, afianzar mi victimismo con el que disfrazar la humillación de sentirme culpable, y no mártir de una traición y asechanza.  Y no quiero ver que el responsable fui yo, que no hubo emboscada de otros, que la trampa fue puesta por mí mismo, que jugué con fuego, y ahora no hay calor, solo hielo. Y tu nota, con cuatro leves, pero demoledoras frases: “Lo sé todo. Disfruta la vida lejos de mí. Vive la otra vida que tú quieres. Ya eres libre para no seguir.”, que fue certera, dándome la libertad que quizás no quería, pero haciéndome ver que no sabía lo que quería. Y hoy me digo que no entiendo nada, cuando sé que lo entiendo todo, que ocultarme tras vagos ensimismamientos, no van a solucionar nada, sino que harán daño, a mí y a ti que eres la verdadera herida, y no yo, que soy el verdugo y detonante de este descalabro del amor, de este amor que se apagó y que hoy me tiene ciego.

 

 

.     *Ivan Ferreiro nos canta su amor que se apaga, como se extinguió el amor en el texto, con una nota brusca que dejo ver lo que ya no estaba.

Extrema pobreza

.     **NA: Publicado originalmente el 05 de Junio de 2012. Hoy recibe una segunda oportunidad

 

Todo detenido

Etiquetas

, , , , , , , , ,

Paseo del Prado,

Jardín Botánico,

fueron testigo mudo, callado,

del broche de una noche

de amor desenfrenado,

primeros amores…

¡No!, primeros goces

de sexo, sexo deseado,

escarceos de cuerpos sudorosos,

que culminan en un escalofrío,

por no aguantar más ese contenido.

.

Me derramo en tu espalda.

Exhaustos,

quedamos abrazados, suspendidos

en un tiempo infinito,

todo detenido.

.

Y así sigue,

aún cuando tú te has ido,

años después de haber desaparecido.

 

 

.     *Aute en su canción sabe que no volverá a verla, aunque eso no quita para tener un recuerdo detenido de ella, como en el poema.

Volver a verte

.     **NA: Publicado originalmente el 04 de Junio de 2012. Hoy recibe una segunda oportunidad.

 

El llanto

Etiquetas

, , , , , , , ,

Oír el llanto desconsolado en la habitación de al lado, y no saber qué hacer. El llanto estuvo ahí desde pequeño, fue algo normal, y normalizado en mi vida. La puerta, unas veces cerrada y otras entreabierta, dejaba llegar con más o menos nitidez aquel mudo grito, ruido sordo, suspiro y respiro, y de vez en cuando un porqué. Ese porqué, era la pregunta que yo me hacía una y otra vez, qué podía haber sucedido, qué estaba sucediendo, o qué sucedería próximamente para este derroche de lágrimas, silenciadas tras una puerta, tras las paredes de un cuarto que nos mantenía al margen a los que cerca estábamos, a los que pasábamos próximos a la entrada, a los que nos quedábamos escuchando allí, parados, a un metro de la madera que cerraba nuestro paso y nuestra visión de lo del otro lado, de lo que ocurría en una habitación vetada a nuestro acceso. Y cuando armado de valor, ya por tener más años, ya obligado por ser el único que quedaba en el hogar para evitarlo, entraba y preguntaba cuál era el motivo de aquel llanto, la respuesta desconcertante, me sumía en conflicto mental, no entendía cómo era posible, cómo podía ser que no hubiese causa para tal efecto, que la respuesta fuese: “no lo sé”, o “no hay motivo para esto”.

La depresión era eso, me dijeron, la tristeza que aparece y todo lo desfigura y nubla, y queda oscuro y deformado, y no se sabe el motivo, ni la desazón que causó ese estado de ánimo. Huída la felicidad y las ganas de vivir refugiadas en una montaña lejana, todo se vuelve sórdido, y aparece una vida sin futuro a los ojos del que lo padece, y quién lo sufre ve un existir sin ganas de seguir, de avanzar en los días, el deseo de desaparecer se torna en la fuerza vital que guía. Y sobreviene la necesidad de liberar la angustia que no deja vivir en libertad, que ata el cuerpo al interior de la casa y aleja de la luz y el sol y del resto de la gente, el aire libre les parece viciado y es como si se les cayese encima todo el universo, y ese peso no lo aguantasen, los hunde más y más. Los demás se tornan en enemigos que no comprenden, e incomodan con sus preguntas y sus ánimos verdaderos o ficticios, y el que está en este trance  se vuelve taciturno y mohíno. Todo, su prisma lo transforma, y el amargor y el resentimiento son las señas de identidad del sujeto. Y parece que solo su consuelo es el llanto, como si con ello consiguiese sentirse mejor, sacar todo ese desencanto.

Llorar significa desahogo, es vaciar angustias, es que fluya un torrente interior que nos está ahogando, asfixiando, oprimiendo y no nos deja respirar. El llanto es coger aire. Oxígeno que nos falta y queremos encontrarlo en el agua de las lágrimas, que se tragan y dejan un sabor salado a su paso.

El recuerdo desde mi niñez es que el llanto viene y va. Desaparece un tiempo y cuando menos lo esperas aparece otra vez cuando la felicidad o mejor dicho la normalidad, la “No infelicidad” es el estado que nos rodea, irrumpe otra vez aquella pena, aquella desventura, la desdicha entra en escena, sin ser invitada, sin ser un actor en esos momentos de la vida sin problemas aparentes que nos lleven al temor de arrebatarnos la alegría por vivir. Y otra vez ese “porqué” comienza a pulular por nuestras cabezas, y de nuevo la ausencia de respuestas, de motivos que nos aclaren este nuevo capítulo.

Con el tiempo uno aprende a convivir con ese desencuentro que es el llanto, el desconsuelo, el estado de ánimo deficitario, no de cariño, no de afectos, sino de proyectos, de ganas de vivir. Y asimilarlo no significa comprenderlo, pero ayuda a sobrellevarlo, y sobre todo cuando es a uno al que le aborda y le apetece el llanto, lleva ya un aprendizaje que le sirve para recordar que no hay motivo para la tristeza, que uno tiene mucho más de lo positivo en su vida, que lo negativo que le rodea es nimio o está en el futuro lejano. Pero aún así ese estado no se deja vencer y, de pronto todos los desafectos te atacan, los fundados y los infundados, y buscas, y rebuscas dar importancia a los afectos celebrados y por celebrar, y no sirve como terapia, y uno se tiene que apartar del camino y echar todo el llanto la angustia y la aflicción, y salir limpio, renovado,  como hombre nuevo.  Y en esos trances uno llora y llora sin motivo, y se derrama, y saca fuera todo el ahogo, y busca dejar la tristeza por la alegría. Pero en ese camino, en esa búsqueda, solo el llanto es nuestra compañía.

 

 

 

.     *Sabina nos deja su intención de abandonar la calle melancolía, y como en el texto, todos quisiéramos seguirle y mudarnos al barrio de la alegría… Esta canción estremece por su tristeza.

Calle melancolía

.     **NA: Publicado originalmente el 31 de Mayo de 2012. Hoy recibe una segunda oportunidad.

Zozobrando

Etiquetas

, , , ,

Zozobra mi velero

en ausencia navegante,

ya no queda vela

que soporte este instante.

Los jirones del alma arden,

el palo mayor no aguanta

no encontrarte,

probablemente de esta

noche no pase.

 

Un velero fue encontrado

anoche susurrante,

muero por tu ausencia

muero al no encontrarte.

 

 

.     *Hoy nos acompaña la marea de Vetusta Morla, que arrastra a la costa nuestro naufragio…

La marea

.     **NA: Publicado originalmente el 30 de Mayo de 2012. Hoy recibe una segunda oportunidad

 

Un sueño ablogscinado

Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Ayer soñé que me iba lejos de la casa, que ya no estaba cerca del árbol de mi niñez. Ayer soñé que se me curaban todos los desafectos de golpe, que los afectos encontrados borraban todos los otros desacordes, que aquel ojo azul me había rescatado de la sombra y daba una nueva luz, alejando la oscuridad inmisericorde, y me perdía en toda su inmensidad, y me envolvía de verbo y plástica greguería.

Soñé que entraba en un jardín de violetas enormes, que un tiempo estuvieron dormidas pero ya no lo estaban, despertaron para inundar de su perfume todo el vergel donde me esperaban unos bellos ojos insomnes, de mirada cálida y sensual, y sexual brillo de pupilas que atrapan en la noche, que llevan a la catarsis de deseados y anhelados amores.  Allí, en aquel lugar, sobre una mesa, como en una comedieta de teatro absurdo, me encuentro un menú delicioso con aromas de cierzo, y ese viento me recuerda que el desajuste social también es un desafecto y un desaliento que quizás también lo encuentre curado en este sueño.

Llevado a este edén por un piloto en vuelo nocturno, que con su ideario recordé noches de infortunio, cuando la lectura me llevaba a otro mundo para refugiarme de este universo absurdo, y mientras recreaba esos momentos con gran sentimiento, de fondo, traído por el viento, oigo canto gregoriano que me traslada a tiempos lejanos. Y salgo como melómano loco en busca de su origen monástico, por una senda al margen del camino principal, y me desvío, sigo un arroyo y veo el agua avanzar y me pregunto por cuantos ríos pasará, y en su vagar percibo sonidos de versos perdidos, de recuerdos mediterráneos, y en su viaje hacía el mar, veo a lo lejos mover la noria de un molinero que por allí quería habitar, aunque su sueño era viajar.

Las aguas fluían por un bosquecillo donde los makis no tenían casas y pescaban con balas en el anzuelo, estaban perdidos, no les quedaba nada, más que silencio en los bolsillos, acostumbrados a tanto sigilo. Y aquel paraje me pareció una foto de otro tiempo y necesitaría mil palabras para describir su belleza, su tranquilidad, y su sosiego, que me devolvió a la mente un recuerdo de niñez, hechizado por aquella felicidad como surgida a través de una lente, distorsionada por exceso de autoestima, transformada en cálido verano, estío de sol y bicicleta, de primeros amores perdidos, amores no cumplidos. Ese pensamiento me traía un mar de palabras, una verborrea mental, de delirios, de tiempo ya indefinido, que me mareaba y se traslucía en fantasías inconexas, que me llevaban de la tumba de Tutankhamon en un Egipto de película al desvarío de un Fhurer que como un diablo con la espina rota, mata moscas con el rabo. Y salto a Bulgaria sin entender nada, necesitado de una realidad necesitada y al final caigo rendido como si tomase frutos envenenados de este bosque enmarañado del que salgo alucinado, y me arrastro ciego cual Borges hasta la arena de una playa que me parece la del río de la plata, donde una gaviota sensible mira con nostalgia la imagen varada de una mujer. Una Eva llena de poesía, como Venus nacida, surgida del mar dentro del espacio de una concha, como si hubiese ido naufragando por los mares de la vida y hoy traída a esta costa por la marea después de una tormenta, como en otro tiempo llegaron los restos de la Baquedano, se muestra desnuda con la piel sajada por los guijarros, por el azote del viento y los sinsabores cotidianos. Y despierto como en un cuento de paranoia relativista que me deja a la vista mi alter ego, dulce y ácido de desafectos infundados, que soy yo, y de los que no me he librado. Y dejo de soñar, y agotado me doy cuenta que hoy no quiero estar lejos de la casa y el árbol.

 

 

 

.     *La música para el relato, se la cojo prestada a Silvio Rodríguez que siempre me despierta con esta canción ese deseo de regresar al hogar, para descansar y estar al lado de nuestro ser amado.

Hoy no quiero estar lejos de la casa y el árbol

 

.     **NA: Publicado originalmente el 23 de Mayo de 2012. Hoy recibe una segunda oportunidad.

Por aquel entonces tenía poco más de 24 seguidores en el blog, y les decía esto:

.     *Hoy he traído un escrito onírico en el que entráis todos los que me seguís y habéis hecho posible pasar de las 4.000 visitas. Sin vuestra lectura quizás no hubiese insistido con mis desafectos. Espero que cada uno se haya visto en el texto y encontrado (en negrita) en el pequeño guiño que os he hecho, este texto es un homenaje a vosotros. También para todos los que alguna vez me leen pero que no sé quiénes son y no entraron en el cuento, les mando todo mi afecto y mis respetos.

El Insomne no sueña

Etiquetas

, , , , , , , , ,

Recordando tu belleza

hoy insomne, amada amante

por ti perdí la cabeza.

 

El amante insomne

con ensueños sueña,

lujurias compone

que luego desdeña.

 

El insomne no sueña

fantasea conforme

en una cama enorme

y por allí se despeña.

 

El insomne de deseos se corrompe

y en la caída mil recuerdos rompe.

No hay en el orbe cura

solución para tal locura,

el amante insomne

con soñados orgasmos lo procura.

 

El alma queda deforme

y de amores se preña,

deja los sentidos en desorden

y el dolor no enseña.

 

No llorar ante el amado amante,

trastornado deseo irritante

que  lastima la mente en ese instante,

fantaseado, no soñado,

dolor intenso acumulado

por no ser cierto el copulado.

 

El insomne enajenado

por no encontrar al amado,

insomne se debate

entre llanto y disparate.

 

En un amor ingrato

en sus delirios se empeña,

descansar de este arrebato

el amante insomne sueña.

 

Recordando tu belleza

hoy insomne,

amada, no amante,

por ti perdí la cabeza.

 

 

 

.     *Hoy para el poema de este insomne, ponemos la música de Sr. Chinarro que nos habla de su encuentro con una cama vacía y el terror de no encontrar a la amada…  como el amante insomne.

Los ángeles

.     **NA: Publicado originalmente el 29 de Mayo de 2012. Hoy recibe una segunda oportunidad.