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En días de efemérides como estos: Me cuentan que tal día como ayer hace 2013 años más o menos, nació un mesías, un iluminado, un embaucador de masas, un tipo que llegó de la nada, sin pasado y por lo que se vio sin mucho futuro terrenal, aunque su pseudolegado dura hasta nuestros días. Me cuentan que no se sabía muy bien de donde llegó, pero que quiso romper con todo lo establecido en lo religioso y en lo político. Esto me suena a moderno anti-sistema del estado allí vigente pero parece ser que nadie lo ve así, por el contrario me dicen que era diferente, que no era terrorista, si no un “revolucionario”. A mí me parece un poco más de lo mismo de lo que había hasta su llegada por esos lares, solo que cambiando los nombres de las costumbres habidas de las religiones ya conocidas, por lo menos viendo lo que de su mensaje me ha llegado.

Me dicen que no era humano, que fue concebido “sin pecado”, y me pregunto que es pecado en la concepción. Respuesta no hallo. Esto me recuerda a las historias de los dioses griegos y romanos, fantasías para explicar lo que no entendían ni comprendían. Me dicen que lea el libro de los libros, el libro de las fantasías, que allí encontraré respuestas a mis dudas sobre lo acontecido hasta aquel día, hasta aquel momento de inflexión de la llegada del “hombre” venido de lo desconocido. Me cuentan que hacía magia, que podía multiplicar las cosas, también que era médico o al menos curaba y hasta podía devolver la vida. Sin duda esto que me cuentan sigue la línea de la mejor literatura fantástica griega y romana, si nos creemos los argumentos que me esgrimen sobre este individuo ¿Porque no creer lo atribuido al politeísmo Griego y Romano?

Me dicen que si crees en su palabra, en su doctrina, tendrás vida eterna, no se sabe muy bien donde, pero que allí estaremos todos, algo que me llena de zozobra, cómo será aquel lugar de grande para que quepamos todos. Me cuentan que su mensaje era paz y amor, un estilo al mensaje Hippie, pero  me dicen que él no tomaba drogas, aunque puede ser que el periodo ese en el que estuvo en el desierto, (allí vio dragones, digo demonios),  le produjese una fuerte insolación, y desde entonces le diese por vagar por las tierras medias de su “reino” dando unas charlas que nadie entendía y que dejaba con más dudas a los que le escuchaban.

Dudo mucho de todo el halo sobrenatural que hay alrededor del que me dicen que cumplió años ayer, pero ciertamente el mensaje de amor y confraternización terrenal sí que me convence, no aquel del mas allá, si no el del aquí y ahora. El mensaje de entendimiento y bondad me atrae, eso lo deberíamos llevar por bandera todos. Lo que pasa es que luego es poco creíble ese mensaje viendo que los que lo enarbolan, los que se supone cogieron el testigo de aquel “llegado de la nada” lo han emponzoñado y ese amor que propugnaba el primero, el creador de esa iglesia o grupo o secta, quedó en el olvido rápidamente dejando caer la bandera de que otro mundo es posible, mundo terrenal me refiero.

No creo que alguien que creía que el camino era perdonar y dar afecto y amor al enemigo, pueda querer cercenar derechos de los que no están con él, me cuesta creer que alguien que ayudaba a los míseros no estaría dispuesto a repartir toda la riqueza que amasan los que se hacen llamar herederos de la fe de aquel que quiso cambiar el “statu quo”.  Me provoca dudas pensar que alguien que estuvo al lado del oprimido, se ponga del lado del opresor. Por eso, en estos días de efemérides religiosas, me cuesta tanto creer que otro mundo sea posible, cuando los que se atribuyen la fe verdadera no dan ejemplo de bondad y comprensión, cuando las palabras se tornan vacías, cuando los oropeles y las mitras y casullas con hilos de plata y oro toman, más aún si cabe, el mando del momento, me vuelvo todavía menos crédulo. Y me cuentan que desde altares y púlpitos nos dan normas de comportamiento, y nos dicen cómo debemos ser y actuar. Pero por su comportamiento habitual, ellos no son creíbles, están muy alejados de la voz primigenia, y olvidados de lo esencial, del mensaje de su “Mesías”, del mensaje de su “hijo de Dios”: Amor a todos sin condición.

 

*Silvio Rodríguez nos presta su canción del elegido que bien podría ser el de nuestro relato, al menos los seguidores de nuestro elegido apartaron el amor a un lado y durante mucho tiempo hicieron de la guerra, la paz del futuro, (como el de Silvio) y desde entonces solo quieren acabar con los que no son como ellos.

La canción del elegido

Silvio_Rodriguez-Cuando_Digo_Futuro-Frontal

 

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